San Martín de Valdeiglesias cumple con el marchamo de capital de la Sierra Oeste, con 7.888 habitantes, siendo además, la principal referencia comercial y turística de la comarca y completando el planteamiento al disponer de una extensa lista de bienes medioambientales al tiempo que ofrece una numerosa y variada agenda de actividades culturales, deportivas y de ocio.
Datos generales
Superficie: 115,5 Km2
Población: 7.888 habitantes
Gentilicio: Pinches
A 67 Km. de la capital
Un poco de historia
Para no romper la tradición, tampoco esta localidad tiene del todo claro sus orígenes ya que, si bien los ha remontado siempre a la época visigoda no ha contado con las correspondientes pruebas documentales. El principio fueron, de todas formas, los eremitorios que existían ya en tiempos de la dominación árabe y los cuales, tras la reconquista de Castilla por Alfonso VII, fueron unificados por el abad Guillermo con la fundación del que es actualmente el monasterio de Santa María de Valdeiglesias, en el término de Pelayos de la Presa. Hasta 1434 se mantuvo la unión de los ermitaños de las 12 ermitas de la zona, cuando el Condestable de Castilla, don Álvaro de Luna, adquiere estas tierras y es a quien se le atribuye la construcción del castillo de la Coracera. Su muerte marca el inicio de los litigios entre nobles, monjes y personajes de la realeza por la posesión del señorío, que pasó en la Edad Media por diferentes propietarios. Distinguida por ser elegida como lugar de descanso y recreo fue incrementando su prestigio en todos los ámbitos, acentuado por ser el municipio una encrucijada de caminos entre Ávila, Toledo, Segovia y Madrid. El mercado, que comenzó a celebrarse los jueves a partir del siglo XV, junto a la judería dieron el impulso económico correspondiente. Por otra parte, hombres de San Martín de Valdeiglesias dieron proyección a su tierra participando en el descubrimiento de América y en su evangelización.
Aceite, higos, miel y vino eran algunos de los productos de los que se contaban prolijas excelencias en crónicas como la de Mudarra, en 1607. Ya camino del final de este mismo siglo, en 1680, se instala una fábrica de vidrio de la que saldrán piezas de gran valor, lo que abundará en la imagen dinámica y comercial de la localidad.
Una página de gloria en la historia de San Martín de Valdeiglesias la constituye el levantamiento popular contra la invasión francesa de principios del siglo XIX, que se hizo efectiva en la localidad y una de cuyas batallas tuvo lugar en las proximidades de los Toros de Guisando. Ya en el XX, la Guerra Civil truncó el desarrollo de la línea férrea local para, a partir de los años 60 el municipio experimentara una evolución económica ascendente que le ha convertido hoy en día en la principal referencia de la comarca de la Sierra Oeste.
Feste e Tradizioni
El 5 de enero y coincidiendo con prácticamente todos los municipios pertenecientes al Consorcio Turístico Sierra Oeste, en San Martín de Valdeiglesias se celebra la Cabalgata de Reyes, acompañada de pasacalles, además del Belén viviente.
Las celebraciones carnavalescas en febrero incluyen en la localidad un festejo peculiar por lo arraigado, que es el domingo de piñata, en el festivo posterior al Miércoles de Ceniza que incluye el entierro de la sardina y la posterior sardinada. En una tradición que se remonta a 1498, los vecinos de la localidad han hecho peculiar la celebración de la Semana Santa, con la romería de la Virgen de la Nueva, que tiene lugar el Lunes de Pascua, en el pinar de la ermita del mismo nombre, uno de los parajes locales de mayor belleza. Otra ermita acoge un acontecimiento religioso-festivo el 2 de mayo, cuando la Hermandad del Cristo de la Humildad organiza una romería con misa y procesión.
El ánimo del verano es propicio para numerosas actividades culturales, deportivas y educativas que en este municipio se suceden sin descanso. La Feria Agroindustrial y de Artesanía es, además, el centro del interés de vecinos y visitantes a partir del tercer fin de semana de julio en el polideportivo, mientras el patio del Castillo de la Coracera es el escenario de los 'Clásicos de verano' y la plaza Real el de títeres y proyección de películas.
Verbenas, fuegos artificiales y un sinfín de actividades para todas las edades conforman el programa de las fiestas patronales del 7 al 12 de septiembre en honor a la Virgen de la Nueva, en el que sobresalen los festejos taurinos, consolidados a lo largo de los años y que figuran en la agenda de los seguidores más fieles de la fiesta nacional. El otro patrón, San Martín de Tours, se celebra el día 11 de noviembre.
Beni Culturali
Un importante patrimonio histórico y artístico acompaña al innegable protagonismo del término municipal en la historia, lo que obliga a un prolongado detenimiento en la enumeración de sus riquezas. Dos de ellas cobran especial significación, la iglesia parroquial de San Martín de Tours y el mencionado castillo de la Coracera.
El origen del templo se refiere en primer lugar a la queja de sus habitantes por el mal estado de una de sus ermitas que derivó en un litigio resuelto a favor de los denunciantes y la posterior construcción del edificio en el siglo XVII. Una planta, tres naves con bóvedas de cañón y una cúpula sobre el crucero son los elementos más sobresalientes de la arquitectura de la iglesia, a la que hay que añadir varias capillas y fuertes pilares de granito. Un espectacular retablo barroco atribuido a Lucas Jordán compite para lograr la atención del turista, así como otro de la Virgen de la Nueva del siglo XVI y una capilla con un magnífico pavimento de Talavera que alberga una diminuta talla de márfil de la patrona, figura que se menciona en las Cantigas de Alfonso X el Sabio.
Demostración de que el nacimiento del municipio estuvo impregnado de motivos religiosos, a lo que muy gráficamente alude su nombre, hay profusión de ermitas en el término, muchas de ellas de gran belleza, como la del Ecce-Homo, del siglo XV, la del Rosario, algo posterior, la del Cristo de la Humildad, la de la Salud, la de la Sangre o la de la Virgen de la Nueva, de los años 50 del siglo XX.
El castillo de la Coracera, con su planta cuadrada, cuatro torreones en las esquinas y un fabuloso patio de armas que da acceso a la capilla y a la torre del homenaje, es una de las 'joyas de la corona' del patrimonio local. Ha estado en manos de diferentes familias nobles desde el siglo XV en el que fue erigido, hasta que en 2003 pasó a ser propiedad municipal a través de una fundación que gestionó su rehabilitación, convirtiéndolo en un centro de difusión cultural, turístico y natural.
La puerta de la plaza de toros, con un arco de medio punto de granito, es el único resto conservado del antiguo convento de monjas. La antigua cárcel convertida en sede de la Escuela de Música y Danza, la antigua estación de ferrocarril, hoy Casa de Niños y Casa de Juventud y el café-teatro son otros edificios de interés. Asimismo, San Martín de Valdeiglesias conserva ejemplos de arquitectura rural tradicional con casas solariegas, además de una necrópolis de origen visigodo.
Natural Heritage
El embalse de San Juan, el único que en la Comunidad de Madrid permite el baño, es el resultado de represamiento de los ríos Alberche y Cofio, cuya construcción concluyó en 1955. Se ha convertido en uno de los recursos recreativos y turísticos más importantes de la localidad con áreas de ocio como El Muro y Virgen de la Nueva. Esta última acoge un puente románico de cinco ojos. A la salida del de San Juan, el Alberche vuelve a regularse a través del embalse de Picadas.
La zona de Las Cabreras, el área de contacto entre la sierra del Guadarrama y la de Gredos, está cubierta por pinares, sotobosque de encinar y jarales y madroños. Está dividida por el embalse en tres partes: la primera dispone de tres alturas: la Cabrera Alta, la Cabrera Baja y la Cabreruela que oscilan entre los 1.041 metros de la primera a los 866 de la última; la segunda cuenta con Canto Redondo y Trasierra, de 882 metros y la tercera con el Cerro de Valle Lorenzo (779 metros) y el del Yelmo (683 metros). Este espacio, que ha podido preservarse debido a su difícil acceso, acoge ejemplares de especies como el buitre leonado y el águila imperial ibérica.
En San Martín de Valdeiglesias existen ocho árboles catalogados de singulares y en el ámbito hidrográfico, además de los ríos alberche y Cofio, hay que mencionar el arroyo de Tórtolas, a cuyo pie hallamos conos de deyección, así como avellanos en su vegetación de ribera. En el denominado Cerro de Valdenoches, en la base de cuya ladera sur corre el arroyo de las Labores formando grandes charcas, encontramos un excelente pinar de pino piñonero y encinas primitivas.
La Cañada de Talavera, el Cordel de San Juan, la Colada de la Granjilla y la vereda del arroyo del Boquerón figuran en el recuento de las vías que pasan por San Martín de Valdeiglesias por las que antiguamente discurrían los rebaños.
Plan de dinamización turística de la Sierra Oeste de Madrid
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